En la cárcel de Ponent, sigue la lucha de Carmen Badía Lachos


Carmen Badía Lachos continúa la huelga de hambre que inició en diciembre. Pide que la excarcelen en cumplimiento de lo dispuesto en los artículos 104.4 y 196 del vigente reglamento penitenciario:

Art. 104.4 RP: Los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad.

Art. 196 RP. Libertad condicional de septuagenarios y enfermos terminales:

1. Se elevará al Juez de Vigilancia el expediente de libertad condicional de los penados que hubiesen cumplido setenta años o los cumplan durante la extinción de la condena. En el expediente deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código Penal, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes o, en su caso, las dos terceras partes de la condena o condenas.

2. Igual sistema se seguirá cuando, según informe médico, se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables. Cuando los servicios médicos del Centro consideren que concurren las condiciones para la concesión de la libertad condicional por esta causa, lo pondrán en conocimiento de la Junta de Tratamiento, mediante la elaboración del oportuno informe médico.

Ella cumple de lleno los “requisitos legales” para ser excarcelada, pero, por si acaso, presenta una reivindicación alternativa: que la trasladen a una cárcel más cercana al lugar de residencia de su familia, para poder disfrutar al menos de su apoyo y cuidado y poder optar a unos permisos de salida que en Cataluña le niegan porque insiste en declararse inocente del delito por el que está condenada y, al parecer, fuera de Cataluña no le exigirían una hipócrita declaración de culpabilidad para darle permisos de salida. También denuncia corrupción en la “concesión de beneficios penitenciarios” y otras irregularidades, como sobreexplotación laboral o precios abusivos en los productos de economato, en el funcionamiento de las prisiones catalanas. Y, como puede verse en una de las cartas que insertamos a continuación, incluso torturas y malos tratos. El Grup de Suport a Presxs de Lleida continúa apoyando a Carmen y difundiendo su situación y nos envía el cartel que ilustra esta noticia. Pero el ejemplo parece cundir y hay gente de otros lugares que, al menos, se está escribiendo con ella. Nos mandan algunas cartas suyas.

Esta mañana (fin de semana), como siempre que ocurren estas cosas, una interna, AHINOA RUIZ CUADRADO, se ha cortado las venas. No es la primera vez. Yo no sé cómo aguanta tantas como la hacen. DER, especial, rotonda atada, pegada, rotura de dedos, golpes en la cara, cara hinchada durante un mes… Tantas y tantas como la hacen y a veces ya no puede más. Pide que saquéis su caso también. Es durísimo lo que está sufriendo durante toda su condena.
 
(…) Estoy en contacto con los del Observatorio del Sistema Penal y Derechos Humanos en avenida Diagonal de Barcelona y también con un grupo de Lleida. Pero necesito más. Necesito que os mováis desde fuera, porque no sé cuánto puedo durar, cada día estoy más débil y estos corruptos no ceden.
 
(…) Cuando veía antes las películas de la Segunda Guerra Mundial, lo que hicieron los nazis con los que estaban en los campos de concentración, no entendía como hubo tanta gente que lo permitió.Ahora sí lo entiendo. Ocurre lo mismo en las cárceles catalanas(las del resto del país no las conozco). Lo saben y no hacen nada para impedirlo. Somos para ellos ciudadanos de segunda o de tercera. No nos consideran personas. 
 
Las cárceles son un gran negocio. Aquí una botella de agua cuesta 0,55 euros, mientras que en Zuera vale 0,23. Y así todo. Los economatos catalanes los gestiona una empresa llamada CIRE. También llevan los talleres.Explotan a las internas. Trabajan por un euro al día. En el CIRE (oficinas de Barcelona), los encargados están enchufados, son los hijos de los funcionarios de prisiones, el hijo del Subdirector, “el Rafa”, es uno de ellos, el hijo de la Cap Encarnita es otro, y así tantos y tantos. ¿Cómo queréis que se termine con este negocio tan suculento?. Resistirán hasta el final, claro, y saben que nadie les hará nada. Son amigos de fiestas, comidas con jueces y fiscales de Lleida durante años, por lo que tienen las espaldas cubiertas. Es el pez que se muerde la cola. Difícil tarea la que tenemos por delante, pero pa’lante. El juez Felaz, de vigilancia penitenciaria, es íntimo de los dueños de la cárcel. Siempre deniega los permisos a los presos.
 
Desde que me negué a pagar llevo 12 partes disciplinarios, todos en fin de semana, puestos por la Cap Clara (…) Nos amarga la existencia los fines de semana y desde el C.P se lo permiten y desde IIPP catalanas( c/ Aragón, 332) también. Viene colocada de coca y otras cosas pero aquí está. La he denunciado unas doce veces, no me hacen caso ni a mí ni a mis compañeras. (…) Ahora tengo que ir a juicio, aún no sé el día, porque ella me ha denunciado por amenazas.Vienen dos funcionarias. El fiscal me pide 1 año y 3 meses. Como llevan chapa ya puedes figurarte la que me espera. No tiene razón, solo es por hacerme daño y dañar mi expediente.
 
Os doy permiso para que hagáis lo que creáis conveniente. Lo que ocurre en las prisiones catalanas tiene que saberlo todo el mundo. Esta gentuza solo tiene miedo a la prensa y a perder su puesto de trabajo, pues no sirven ni para recoger cartones
 
Un fuerte abrazo y muchas gracias.

 

Cárcel de Ponent, 24-I-18

Hola, Juli

Recibo con gran alegría tu carta, la cual además de llenarme de alegría me ayuda a continuar esta lucha que he emprendido, aun a costa de dejar mi vida en ello, para que toda España sepa la grandísima corrupción que existe en Instituciones Penitenciarias de la Generalitat de Catalunya. De saberlo, lo sabe muchísima gente, Juez de Vigilancia Penitenciaria, Juez de guardia, Fiscalía de Lleida, Audiencia de Lleida, Audiencia nacional, etc. tantos y tantos que miran hacia otro lado como si no les interesara, hacen caso omiso de las denuncias que durante años están haciendo los presos catalanes y que de momento no sirven para nada. Mi huelga de hambre no es por motivos médicos, te explico. Llevo doce años y medio presa por un crimen que no cometí, me condenaron por “INDICIOS”, esto quiere decir por suposiciones que tienen quienes llevan la investigación y, como no pued3n encontrar al culpable, pues lo fabrican.

Mi huelga es porque desde el año 2010 se me está pidiendo dinero por hacer el DEVI (delitos violentos) y que me lo aprueben. He hecho dos DEVIs, 2012/2013 y 2013/2014, pero, como no les entregué el dinero “EN NEGRO”, no me los dieron por buenos. Esa petición de dinero es habitual en Cataluña a quienes queremos salir de la cárcel, no olvides que Instituciones Penitenciarias catalanas tiene transferidas las competencias de Justicia (es la única en toda España), eso quiere decir que si el juez deniega los permisos a los/as internos/as, ellos pueden dar permisos de 48 horas a quienes quieran, la mayoría de los caso en las largas condenas previo pago, claro.

Tampoco se me permite salir de Cataluña, porque ellos lo arreglan de tal manera que, cuando piden mi traslado a Madrid en los informes diga que tengo vínculos familiares en Cataluña, y eso no es cierto, soy aragonesa y mi familia reside en Aragón. Ahora, por cuestiones de mi enfermedad (padezco cáncer de mama) dicen que no es conveniente por razones de tratamiento, cuando lo cierto es que solo son controles lo que me hacen en el Hospital. En cuestión de médicos no tengo queja, tanto los de la cárcel como los del Hospital bien me han tratado. Me piden, para darme permiso de 48 horas, la cantidad de 200.000 euros, sí, lo has leído bien, al principio era de 100.000 euros, pero desde que estoy enferma la tarifa se ha doblado (…). Supongo te habrás enterado de mi caso por el Observatorio del Sistema Penal o por Suport als presos de Lleida, ya me lo dirás.

No olvides que las cárceles son un gran negocio, la de dinero que estarán embolsándose a cuenta nuestra, así como lo que cobra de más el CIRE (empresa adherida a la Generalitat) y que lleva los economatos catalanes, con unos precios abusivos, y los talleres donde trabajan los/as presos/as muchos/as de ellos/as sin seguro, por 2 euros diarios (algunos/as ni a eso llegan), o sea, explotación laboral, aquí no tenemos ningún derecho, solo obligaciones. Son tantas y tantas las injusticias y tanta la mierda que será muy difícil erradicarlo.

Recibe un fuerte abrazo y, si no nos vemos nunca, pues llevaré mi huelga hasta el final, recibe mi apoyo y mucha suerte.

Carmen