Campaña por la transferencia de la Sanidad Penitenciaria a las Comunidades Autónomas

Nos ha llegado un mensaje del área de cárceles de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), que lleva muchos años denunciando la situación catastrófica de la sanidad penitenciaria y la ilegal desigualdad entre las personas presas y la población en general en el acceso a una atención médico-sanitaria digna.  Animan, en primer lugar, a todo el mundo a a adherirse a la campaña #SanidadEnPrisión, en la que se pide que se realice ya la transferencia de la sanidad penitenciara a todas las comunidades autónomas, tal y como se establecía en la Disposición Adicional sexta de la Ley 16/03, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, hace más de quince años. 

Explican, además, que entre el 27 de septiembre y el 10 de octubre de 2016 el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) visitó diferentes centros penitenciarios del Estado español, y que, un año después, publicó un informe en el que describe la situación en la que se encuentra la sanidad penitenciaria. Y también nos cuentan que el pasado mes de mayo numerosas plataformas y asociaciones solicitaron por enésima vez la transferencia de la Sanidad Penitenciaria a los Sistemas de Salud de las Comunidades Autónomas. Piensan que, por el reciente cambio de gobierno, puede ser un buen momento para reavivar esa campaña y seguir solicitando la transferencia de la sanidad penitenciaria a las Comunidades Autónomas.

Nos envían un resumen de dicho informe y un decálogo de mínimos sobre la situación de la sanidad penitenciaria, en dos versiones:  la primera, algo más extensa, para los colectivos, y la que insertamos arriba, que se puede ver ampliada picando en la imagen, y que piden sea difundida en las redes sociales. Desean que esos documentos sirvan como punto inicial de encuentro y debate, ya que, como dicen, son conscientes de que no reflejan exactamente la realidad de lo que está sucediendo en las cárceles del Estado. “Nuestro propósito –dicen– es que ambos documentos sean criticados, debatidos y, en última instancia, enriquecidos con las aportaciones que hagáis desde cada colectivo.”

Picando en la siguiente imagen, podéis ver y descargar el informe, publicado por la APDHA en octubre de 2016, “Sanidad en prisión. La salud robada entre cuatro muros”, donde se explica más extensamente el asunto.

 

 

El 14 de julio, en Móstoles (Madrid), Jornada anticarcelaria organizada por nuestra asociación

SÁBADO, 14 DE JULIO 
CSO LA CASIKA

C./ MONTERO, 15 <M> PRADILLO
MÓSTOLES – MADRIZ

15:00 horas – Excelente comida a base de migas con pisto y un riquísimo gazpacho.

16:30 horas – Proyección del documental anticarcelario “Nos robaron las noches” (Duración 1h10), realizado en México en 2017. Se trata de una herramienta de lucha anti-carcelaria. Se llevó adelante con medios propios, por personas solidarias y no especialistas. “Nos robaron las noches” fue posible gracias a la complicidad de 11 mujeres : expresas, madres, compañeras e hijas de presos, así como a la participación de La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión de Oaxaca; del Grupo de Trabajo no Estamos todxs de Chiapas, de la Cruz Negra Anarquista de México y del grupo de Les trois passants (Los tres caminantes) de Toulouse.

18:00 horas – Nuestra compañera Pastora González (madre de Xosé Tarrío) presentará nuestro proyecto y nos hablará de su experiencia de mas de dos décadas de lucha contra las prisiones. Se proyectará el documental “Antimulleres”.

19:00 horas – “Mujeres Encarceladas. Análisis Crítico Feminista”, ponencia a cargo de la trabajadora social y profesora, Ana López Cano, desde una amplia perspectiva feminista.

20:30 horas – RIQUÍSIMA CENA DE VERANO 

Y, a partir de las 21 Horas – ¡¡¡CONZIERTAZO PARA TODXS VOSOTRXS!!! 

¡¡¡Contaremos con la presencia de VINI EFECTOS, con su potente rumba punk que no nos dejará indiferentes!!!

 

Tratos inhumanos y degradantes en cárceles catalanas

En el blog  del Grup de Suport a Presx de Lleida, publican una noticia sobre otra persona presa que ha estado sufriendo tratos degradantesen varias prisiones catalanas.

Desde hace un tiempo tenemos contacto, a través de carta, con una persona presa que ha pasado los últimos meses en el Centro Penitenciario de Ponent (Lleida), antes de ser trasladado a otra cárcel catalana. Esta misma persona nos cuenta que tiene muchos problemas en relación con el consumo de drogas, y que su estado de salud mental es delicado. A nivel físico sufre problemas en las vértebras, ataques de ansiedad, migrañas y tiene problemas de visión en el ojo izquierdo, entre otras cosas. Cuenta también que en alguna ocasión ha intentado quitarse la vida.

Denuncia vejaciones, maltratos y abusos psicológicos, recibidos en distintos momentos y en diferentes cárceles catalanas por las que ha pasado. Recordando especialmente cuatro palizas recibidas en los dos últimos años (el tiempo que lleva encerrado por esta ultima condena), aunque recuerda otras palizas y abusos recibidos en condenas anteriores. También relata situaciones de inoperancia y negligencia por parte de funcionarios y problemas en las mismas instalaciones de las cárceles. Como por ejemplo el incendio que hubo en el Centro Penitenciario de Mas Enric, cerca de Tarragona en junio del 2016. Explica que algunos ventiladores no funcionaban, y que muchas personas inhalaron humo ya que los carceleros tardaron demasiado tiempo en abrir las puertas de las celdas. Dice que el médico tardó en llegar, y que cuando vino tenía que atender a mucha gente.  También dice que la versión oficial que mantenía que los presos habían sido evacuados rápidamente al patio, aunque el incendio fue poco importante, es falsa; se tardó en evacuar a la gente y el incendio fue bastante importante para dañar algunas máquinas y el economato. De hecho fue necesario llevar al hospital a varios presos.

Además comenta que en alguna ocasión se ha puesto en huelga de hambre, sed, metadona y medicación psiquiátrica para denunciar o responder a situaciones de abuso que estaba sufriendo. También porque en una ocasión, después de ser atendido por el médico, este no presentó ningún informe reflejando las lesiones que presentaba. Y que en estas huelgas, aún sabiendo cómo podían afectar a su estado de salud físico y mental, durante varios días no lo visitó nadie. En una ocasión en que mantenía una de esas huelgas, se tragó dos pilas. Cuenta que la ATS lo vio y avisó al médico. Este dijo despectivamente que “ya las cagaría” y dirigiéndose a él, “ya que estás en huelga de hambre, por lo menos así comes alguna cosa”. En esta situación, en un momento que dos carceleros lo acompañaban, le pegaron mientras estaba esposado y le decían: “!Va, perrilla, denúncianos!”.

Dice que aún no ha recibido pertenencias suyas que dejó en Brians. Que cuando estaba allí, le dijeron que iba para el CP Mas d’Enric para un juicio, y que una vez allí le comunicaron que se quedaba a cumplir condena.

Comenta que tendría que estar en otra clase de centro para llegar a la base de su problemática, tanto en el ámbito de salud mental como en relación con las drogas y sus consecuencias.

Aún con todo eso, esta persona actualmente y casi siempre se encuentra en el DERT (aislamiento), hecho que agrava aún más su situación y el deterioro de su salud. Expresa que está lleno de ira, rabia, rencor e impotencia.

Seguiremos en contacto con el compañero para intentar darle apoyo y estar atentas a su situación.

Junio 2018

Presentación del informe de la CPDT sobre torturas en el Estado español en 2017 y charla sobre aislamiento y muertes en prisión

Presentación en Gasteiz del último Informe Anual de la CPDT sobre La Tortura en el Estado Español, por César Manzanos, sociólogo, miembro de Salhaketa Gasteiz. Y charla sobre aislamiento carcelario y muertes en prisión, por Pablo Jiménez, de la Asociación Libre de la Abogacía de Zaragoza y Silvia Encina, Abogada, integrante de Salhaketa Gasteiz, y compañera de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria.

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Fotos y audio de la concentración del 23 de junio por la excarcelación de Francisco Chamorro


Aquí tenéis unas fotos de la concentración realizada el pasado sábado, 23 de junio, frente a la cárcel de Castellón I, convocada por Rosa Giménez y a la que acudieron unas 40 personas, familiares y amistades suyas, vecinas y vecinos y unas cuantas personas de grupos solidarios de Valencia y Castellón. Se trataba de exigir la excarcelación del hijo de Rosa, Francisco Giménez Chamorro, que está preso en esa cárcel, enfermo de cáncer de estómago. No está recibiendo el tratamiento adecuado, porque cuando llega la fecha de trasladarle al hospital a que lo vea el especialista no hay policías para hacerlo, como ha sucedido ya dos veces. O porque no hay dinero para proporcionarle unos batidos especiales que es lo único que podría alimentarle suficientemente dada su situación. O porque, en resumidas cuentas, la sanidad penitenciaria está en situación catastrófica y la administración correspondiente es incapaz, aún en el en caso de que hubiera voluntad par ello, de dar a las personas presas enfermas unos cuidados médico-sanitarios equivalentes a los que recibe cualquier ciudadano, tal como le obliga su propia ley. Pero, además, la autoridad carcelera castellonense, pone arbitrarios obstáculos al cumplimiento de las leyes constitucional, penal y penitenciaria, por el que una persona presa con enfermedad muy grave y padecimientos incurables, por “respeto a su personalidad humana y a sus derechos e intereses jurídicos no afectados por la condena”, debería ser clasificada en tercer grado y puesta en libertad condicional. Francisco ya había sido clasificado así en la cárcel de Madrid VII y la junta de tratamiento de Castellón I anuló arbitrariamente esa clasificación. Hay que tener en cuenta además que Francisco, que lleva 16 años preso, ha cumplido las tres cuartas partes de la condena de 20 años que sufre y tiene buen comportamiento, con lo que debería ser liberado condicionalmente aunque no estuviera gravemente enfermo. Aquí debajo ponemos un programa de radio donde emiten una grabación del ambiente de la concentración.

Tokata Y Fuga 23-VI-2018. ¡Defendemos a nuestra gente! Las familias de las personas presas se organizan

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Otra carta de Francisco Chamorro y ¡no lo olvidéis! !El sábado, 23 de junio, concentración ante la cárcel de Castellón I para exigir su excarcelación!

Aquí tenéis otra carta de Francisco Chamorro en la que nos sigue contando cómo ha sufrido en los más de 16 años que lleva preso y cómo continúa sufriendo. Recordamos que el sábado, 23 de junio, su familia ha convocado una concentración ante la cárcel de Castellón I para exigir su excarcelación.

Castellón, 10 de junio de 2018

Buenos días, primero quiero decir en este día muchas gracias a la Asociación y a ti, por supuesto y a toda persona que ha escuchado a mi madre. Mi madre, que es la persona que más quiero. Por otra parte, han soltado a un compañero que estaba conmigo en esta enfermería de la cárcel de Castellón I y que está sufriendo lo insufrible, lo han soltado, pero cómo. Con metástasis por todo el cuerpo, cuando ya no se podía mover de su cama. Él mejor que nadie sabe todos los abusos que se están cometiendo en esta prisión. ¡Cuídate, amigo, y que Dios nos dé salud para vernos en la calle! Él bajaba al economato, se pegaba sus partiditas al dominó, pero fue decayendo hasta quedar postrado en la cama. Yo no quiero llegara a ese extremo, por eso prefiero arrastrarme con una muleta, aunque no siempre puedo y también me quedo en cama de los dolores y sin fuerzas. Me mantengo con los 20 euros que me ingresa mi madre, solo para poder comer un poco de jamón cocido y cereales, aunque es todo carísimo, pero, bueno, así me voy manteniendo.

Aunque no quería tocar el tema, te voy a hablar de mi esposa Manuela, que falleció en la prisión de Albolote, en Granada, el 26 de febrero de 2012, de un paro cardiaco. Te cuento lo más breve posible, porque no hay día que no recuerde a mi esposa. Tenemos cuatro hijos y nueve nietos que apenas conozco. El día 15 de febrero, estando trabajando en cocina, me llama la trabajadora social diciéndome que llamase a casa. Llamé a mi hijo Francisco y me dijo: “La Mama está en coma en el hospital”. Caí al suelo desvanecido, porque yo hablaba con Manuela dos veces al mes, por teléfono, lo permitido entonces. Solicité más información sobre su estado, pero no tenía contestación de nadie, estando en un módulo de máximo respeto. Pero nada, no sabía nada, nadie me decía nada. Susana, la trabajadora social, el educador D. José Espejo, que este tío ha sido el que más daño me ha hecho. ¡Cómo son en esta cárcel! Por fin, un funcionario me dejó ir a enfermería y hablé con Don Rafael. Él llamó a sus compañeros de la otra prisión y me dijo: “Siéntate, Francisco, tu esposa está muy mal, le han dado el tercer grado, está en coma, que te lleven lo antes posible”. Total, que llamé al funcionario y le expliqué que quería ver a mi esposa, que estaba muy mal. Fueron pasando los días y nadie me decía nada. No comía, no dormía, solo hacía que llorar y pidiendo por favor que me llevasen, que estaban mis hijos en el hospital y no dejaban de llamar aquí para que me llevaran para Granada.

Ya, por fin, se presenta Dª Celia, el día 20 o 21 de febrero, diciéndome estas palabras: “¿Qué te pasa? ¿Por qué das tanto por culo?”. “¿Qué no lo sabe? Que Manuela está muy mal”. “Bueno, ¿qué quieres?”. “¿pero qué pregunta es esa? Me quiero ir al lado de mi esposa y mis hijos”. “Pues echa la baja de cocina y del módulo”. Pero me lo dijo de malas formas. Y no queda todo ahí. Me sacan de conducción el día 26 de febrero, el mismo día que mi amor se me fue para siempre, de4s`pués de diez años en la cárcel. Hago noche en Picassent, paso por Murcia, campos del Río, donde también hago noche y, sobre las tres dela mañana, me llama un funcionario y me dice que me volvía a Castellón. Entré en cólera. Y al otro día, otra vez lo mismo, a Picassent y, al día siguiente, a Castellón I. allí, me cambian a otro autobús, a Tarragona. Cuando llego, un funcionario preguntó por mí y me dejó llamar. Llama a mi hijo Francisco y me dice: “Papa, a la mama la hemos enterrado hace cuatro días”. A día de hoy, no me creo que mi esposa Manuela está fallecida. No ha conocido ni a los nietos que tiene. Mis hijas, Tamara y Sheila, cayeron en depresión. La pequeña, Tamara, que hoy tiene 17 años, cuando hablo con ella por teléfono, me sigue preguntando por su madre inconscientemente. Dios mío, llevo 16 años en prisión. Todo está denunciado. Por lo de mis esposa estoy esperando respuestas. ¿Qué pasó realmente? Porque le entra un ataque a las 13:15 y la ingresan en el hospital a las 17:35. ¿Qué están encubriendo?

Bueno, hay mucho más, que me gustaría contaros en directo en vuestro programa de radio y a la asociación, si logro que la Señora Jueza de Vigilancia Penitenciaria me dé la oportunidad de seguir mi tratamiento en libertad, que me pertenece, con los controles que me exijan. No aguanto más toda esta presión a la que estoy sometido hace 16 años y algo más. Me comprometo ante toda España a ser referente para todas las personas de luchador y, sobre todo, que mi sitio cabe en la sociedad. Le mando unos documentos de todo lo que he trabajado en la prisión, cobrando y sin cobrar, cocina, mantenimiento, talleres… y cursos, por los que solo te dan hojas meritorias. Tengo méritos por buen comportamiento, pero a mí me han negado siempre mis beneficios penitenciarios. En estos momentos, estoy enfermo y no se me están haciendo los controles que se le tiene que hacer a una persona con cáncer de estómago, demostrado hace 9 meses. Y, para que no digan que soy una persona que ha pasado por la prisión dejando que pasen los años sin hacer nada, os permito a todo que veáis lo que Francisco Chamorro Giménez ha luchado por su libertad. Podéis ver los documentos que demuestran lo que vengo diciendo, desde mi diagnóstico de enfermo y que sea el Pueblo el que juzgue.

Gracias a todos.

Un abrazo a ti y a todos los que forman la asociación.

Francisco Chamorro Giménez

Carta de Francisco Chamorro y recordatorio de la concentración convocada por su madre el sábado, 23 de junio, ante la cárcel de Castellón I, exigiendo su excarcelación por enfermedad muy grave con padecimientos incurables

Nos han llegado dos cartas, de Francisco Chamorro, preso en la cárcel de Castellón I, enfermo muy grave de cáncer con padecimientos incurables, en espera de excarcelación por ese motivo, tal como dicta la ley constitucional, penal y penitenciaria, o por el hecho de que no está recibiendo tratamiento apropiado equivalente al que podría recibir si estuviera libre, a lo que asimismo se obliga el Estado con sus propias leyes. En todo caso, él ya ha cumplido las tres cuartas partes de la condena que sufre y bastaría clasificarle en tercer grado para que pudiera salir en libertad condicional. Esa clasificación ya la había recibido en la cárcel de Estremera, pero inexplicable y arbitrariamente, le fue retirada al ser trasladado a Castellón. Publicamos la primera de esas cartas y pronto lo haremos también con la segunda. Nos relata que está siendo coaccionado y amenazado por lo que está haciendo su familia en su favor, y que es la segunda vez, al menos, que pierde una visita médica especializada en el hospital externo, porque la administración no pone los medios para trasladarle. Adjuntamos también dos programas de radio donde su madre nos explica la situación y convoca una concentración ante la cárcel para el próximo sábado, 23 de junio, exigiendo la excarcelación inmediata de su hijo, Francisco Chamorro Giménez.

Castellón, 6 de junio de 2018

Un saludo cordial y gracias por parte de los internos que nos encontramos en la enfermaría de la prisión de Castellón I.

Soy Francisco Chamorro y os estoy muy agradecido por vuestro interés en mi situación y el ánimo que nos estáis dando que nos hace mucha falta. Sólo de pensar que sigue habiendo humanidad en la sociedad que vivimos. Radio Tokata y todos los que hacen posible que se oigan las voces de las personas más desamparadas y aisladas de la sociedad, que somos los enfermos que nos encontramos en las enfermerías de las prisiones. Perdón por mi letra, pero estoy perdiendo mucha fuerza en los dedos, en las piernas y en general. Esto es un calvario continuo, quiero resumir todo lo que nos está pasando, en especial a mi madre, Rosa, y a mí, Francisco, que estoy perdido, no me responde mi cuerpo y psicológicamente, si quieres que sea sincero, muchas veces me pongo a llorar sin saber que lo estoy haciendo. Estoy en el punto en que la locura se apodera de mí. No puedo casi comer, me arrastro con una muleta. Por favor, que me dejen tranquilo.

Desde el 19 de enero que ingresé en esta prisión, en la enfermería, estoy sufriendo con las dudas de si alguna vez se acabará todo esto. El trato es brutal, no tengo fuerzas para seguir. Desde que mi madre y otras muchas personas se manifestaron en el juzgado, solo recibo amenazas por parte del educador y el trabajador social, mandados por la subdirectora de tratamiento. Hoy se me han presentado estos dos señores por quinta vez diciéndome que pare a mi madre, que ya puede hacer lo que quiera que me como la condicional con papas, y que haga un escrito a la subdirectora pidiéndole disculpas. Y que el día que tiene prevista la manifestación que la aborde en la puerta de la prisión, que le impida seguir dando por culo. Esas han sido sus palabras, que las consecuencias las voy a pagar yo, que ya las estoy pagando. No me hacen caso ni los médicos; cuando con estos malditos dolores bajo a pedir ayuda, o no está el médico o se niega a atenderme sin palabras. Pues, chico, Paracetamol o Nolotil pinchado, tengo las nalgas llenas de bultos de tanto pinchazo. Hoy, harto de tantas mentiras y a causa de lo que me está pasando con el educador y el trabajador social, le he preguntado al subdirector médico qué pasa con lo que pidieron los médicos del hospital en febrero, que se me enviase a casa, ya que en la prisión no llevo el tratamiento correspondiente. Su contestación es que él ya había hecho ese mismo informe, porque hablaron con otra doctora y lo entregaron el 24 de febrero a la subdirectora. ¡Pero, por los clavos de Cristo! ¿Qué quiere esta señora? ¿Qué tiene contra mí? ¿Quién está mintiendo? Solo quiero recuperarme, aunque sea como lo estoy haciendo. Quiero vivir y que no me atormenten tanto, porque me están haciendo mucho daño, ya que los presos no tenemos la misma atención médica que el que está en la calle.

El mes pasado, mayo, día 8, tenía que salir al hospital, a una gastroscopia y lo suspendieron para un mes más tarde. Hoy, 9 de junio, tengo la salida a las 9:30. Me han dicho que esté preparado, son casi las 2 de la tarde y sigo esperando en ayunas. Por favor, que se acabe todo esto ya. La gastroscopia es importante, porque, desde que caí enfermo, en abril de 2017, el médico me decía que era normal que vomitara tanto, que era del hígado. Se jubila en julio como subdirector médico. Y a mediados de abril la doctora Rosa me saca al hospital general y dicen que estoy muy bien. Me llevan de conducción vomitando sangre negra. Era un vómito que olía muy mal; no era sangre todo, sino mezclada con líquidos del estómago. En Picassent, el médico dice que los que pasan en tránsito solo se nos da la medicación ya prescrita. Le conté lo que me estaba pasando y me dijo que me esperase a llegar a Estremera. En Villena, con todo el dolor que tenía, cuando vino la ATS, no me dejó ni hablar, que no era su problema. De hecho, por una rejilla de la puerta, me tiró la medicación y se fue: Almax y paracetamol de 1000 mg. Al otro día, al salir de la celda, me desmayé, me metieron en una habitación y, cuando desperté, estaba dentro del autobús y me dolía mucho la cara. Cuatro días después, llego a Navalcarnero y un preso me dijo. “¿Cómo estás? Porque no veas los guantazos que te daban en Villena los funcionarios. No recordaba nada, pero, cuando me vi en el espejo, tenía la cara llena de golpes. Pero los funcionarios de Valdemoro ni me hicieron caso y me sacaron a enfermería. El médico no me preguntó por qué tenía la cara toda llena de moratones, pero sí me preguntó por qué me quejaba tanto y le conté lo que me estaba pasando. Me hizo una ecografía y me dijo: “Tienes algo en el estómago, tendrás que aguantar hasta llegar a Estremera.

En mayo, día 8, ingreso en el módulo 1. La médica, en este caso, pasaba consulta cada 15 o 20 días, pero esta señora me decía que no siguiese contando cuentos. Todo el mes de mayo, me sacaban a urgencias de la enfermería de la prisión y siempre lo mismo. El 22 de junio, ya empecé a vomitar mucha sangre y a perder el conocimiento, y esta doctora, que está denunciada, me dice: “Te voy a sacar al hospital, pero, como no tengas nada, ya hablaremos tú y yo”. Me hicieron analíticas y más placas y me diagnosticaron cólico de vesícula. Otra vez al furgón, como un perro, y para la cárcel. Yo confiaba en los médicos. Fueron tres veces las que me sacaron a urgencias del Gregorio Marañón, hasta la última, que una doctora me dijo: “te voy a hacer una gastroscopia”. Y la dieron para el 12 de septiembre, esto a finales de junio, y ese mismo día, estando en el módulo de la UTE tres meses, otra vez me desmayé y todos los compañeros se pusieron en pie de guerra, reclamando que, por una vez, me viese un médico, no un matasanos. Y, por fin, metido en un furgón, esposado y vomitando, una hora de viaje, que me creí que me moría por el camino. Me ingresan y el médico Víctor, internista y el cirujano me dicen lo que tengo: cáncer de estómago, el 13 de septiembre, y que pintaba mal, en diez días me tenían que operar y quitarme todo el estómago, lo demás ya lo pone en los informes. Ahora, todo lo que me pasa en este hospital: dos infecciones de sangre, me atraviesan los pulmones por varios sitios, de estar pesando 84 kilos, voy bajando progresivamente de abril a septiembre de 2017, hasta los 46 kilos.

Hoy, 8 de junio, después de suspenderme en mayo la gastroscopia, me dice un ATS que no me han sacado porque no había policía para el traslado, pero a otro compañero sí lo han sacado con la policía al mismo hospital. Un funcionario me dice que por parte del médico de la prisión sí estaba preparada la salida, pero de arriba no habían firmado mi traslado al hospital. Pero, por favor, que están acabando conmigo. ¿Qué es lo que quieren de mí? ¿Me corto el cuello y me mato o esperan a que me vuelva loco? No sé ni lo que hacer ya. El educador y el trabajador social incordiando con que haga el escrito de disculpas a al subdirectora. La psicóloga no se ha dignado en estos seis meses a atender mis instancias. El jurista lo mismo. No quiero hacer sufrir más a mi madre, porque ella ya ha sufrido bastante con las palizas que le daba mi padre fallecido. Le pegaba con palos, puñetazos, patadas… hasta le abrió la cabeza con una piedra. Quería matarla, pero ella se escapó con mis dos hermanos a casa de mi abuela, en Vilareal. Yo me quedé, pero mi madre no paró hasta que la guardia civil vino con ella y con mi abuela y me llevaron con ellas. Mi madre ha sufrido mucho de verdad. El otro día, cuando la vi en la televisión, me emocioné, no se merece que la engañen de esta forma ni que no le den ninguna clase de información como están haciendo. Y lo que le dijo la subdirectora de tratamiento, delante del abogado: “ponte el teléfono fijo que en dos semanas tu hijo está contigo”. ¿Por qué nos hacen esto?

Francisco Chamorro Giménez

 

Tokata Y Fuga 9-VI-2018 Abandono y humillación de las personas presas gravemente enfermas y en régimen de castigo

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Tokata Y Fuga 16-VI-2018. Presxs, familias, autodefensa, solidaridad, comunidad de lucha

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La tortura en el Estado español en 2017: informe de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura

Por decimocuarto año consecutivo, la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT) presenta su informe anual sobre los casos de tortura, malos tratos y muertes bajo custodia conocidos en el Estado español.1 En este nuevo informe se han mantenido los mismos criterios que en los informes anteriores con el objeto de facilitar una perspectiva sobre la evolución de la práctica de la tortura en este Estado. En este trabajo se presentan las denuncias que entran dentro de la definición de la Convención de la ONU:

Se entenderá por tortura todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instancia suya o con su consentimiento”.

Convención de la ONU contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes. Aprobada por el Plenario de la ONU el 10 de diciembre de 1984. Ratificada por el Estado español, entró en vigor en España en octubre de 1987

En el informe de este año se recogen 224 situaciones en que se produjeron
agresiones, torturas y/o malos tratos a un total de 1.014 personas.

Estas agresiones se produjeron sobre personas bajo custodia de los funcionarios (comisarías, cuarteles, prisiones u otros centros de privación de libertad) y/o en el transcurso de intervenciones policiales (represión de manifestaciones, etc.). Estas cifras no coincidirán con el número de causas penales abiertas por tortura y/o malos tratos, dado que un mismo caso o situación puede dar lugar a una o a varias causas judiciales. Como en años anteriores, no se han tenido en cuenta todas las denuncias de torturas y/o malos tratos de las que se tuvo conocimiento durante el año 2017: algunas han sido excluidas del informe por petición expresa de las personas afectadas, otras porque la información recibida era insuficiente o no estaba totalmente contrastada. También hay que tener en cuenta que un importante número de casos de tortura y/o agresiones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) o
Funcionarios de Instituciones Penitenciarias (FIIPP), no se denuncian nunca, ni ante los tribunales de justicia ni ante ninguna otra instancia, pública o privada, especialmente por parte de colectivos como el de las personas migrantes y/o presas, u otros de especial vulnerabilidad social como las personas sin hogar, etc.

En los 14 informes presentados por la CPDT entre los años 2004 y 2017 hemos
conocido 3.602 situaciones en las que 9.085 personas se vieron afectadas.

Resumen del informe

Informe completo

CPDT

Manejo del estrés y salud emocional: segundo taller de cuidado mutuo, 30 de junio y 1 de julio

 – MANEJO DEL ESTRÉS Y SALUD EMOCIONAL –

Fecha: 30 de Junio y 1 de Julio, 2018

Objetivos

• Aprender a sentir y diferenciar las emociones.
• Prevenir los bloqueos y estancamientos emocionales.
• Aprender técnicas de respiración y relajación que nos ayuden a gestionar el estrés.
• Recuperar el cuerpo para el bienestar.

Descripción

Las emociones viven en nuestro cuerpo, queramos o no forman parte de nuestras experiencias. Algunas son placenteras y agradables como la alegría o la tranquilidad otras son más incómodas como el miedo, la ira o la tristeza. Las emociones son temporales, son como los huéspedes que vienen a visitarnos por un tiempo y luego se van para que vengan otros. El problema aparece cuando nos negamos a reconocer aquello que sentimos o cuando nos instalamos permanentemente en una emoción, adoptándola como nueva identidad. Entonces aparecen los síntomas, como el estrés.

Dedicaremos este segundo encuentro a aprender cómo funcionan las emociones en el ser humano: cuales son, cuando aparecen, qué funciones cumplen, cómo reciclar emociones complicadas como el miedo, la tristeza y el enfado, saber identificar cuando las estamos bloqueando o en qué momento nos estamos quedando enganchadas/os en una de ellas. Nos interesa también aprender a darnos cuenta de las señales de alerta de que algo no está yendo bien (cansancio, consumo de tóxicos, irritabilidad, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, incremento de situaciones de conflicto en lo laboral o lo afectivo, etc.) y ver qué es lo que podemos hacer que resulte de ayuda en esas circunstancias.

Hay momentos en los que la persona presa nos pide que hagamos determinadas cosas por encima de nuestras posibilidades, o bien somos nosotros/as mismos/as los/as que sobrefuncionamos haciendo más de lo que se nos está pidiendo o sería necesario, o la persona presa vuelca su frustración y malestar sobre su propia familia y nos habla mal. Al mismo tiempo tenemos que lidiar con la institución penitenciaria y todo su entramado, el cual maltrata y discrimina de múltiples formas que ya conocemos (manipulación, abandono sanitario, malos tratos, alejamiento, aislamiento, etc.). Todo esto genera estrés, miedo, sensación de indefensión, nos debilita.

¿Será posible que acompañemos a nuestros/as hijos/as, parejas y hermanos/as que están encerradas/os y que al mismo tiempo nos cuidemos a nosotras/os mismas/os, manteniendo nuestra autoestima en su sitio? ¿Será posible vencer el miedo, ser felices aún con lo vivido? ¿Crear una nueva identidad alejada de la de víctima del sistema, una identidad que nos arraigue con fuerza a la vida, a la familia, a la comunidad?

Programa

  • Emociones básicas y emociones complejas.
  • No existen las emociones “malas”. Función de las emociones.
  • El estrés y el sistema inmunológico.
  • Técnicas de Respiración, Relajación, Mindfulness y Meditación.
  • Unidad cuerpo-emoción-pensamiento.
  • El Maltrato y el Buentrato.
  • De las relaciones de Dominación/Sumisión a las relaciones de Igualdad con      respeto a las Diferencias.
  • 4 niveles del trabajo personal con las emociones.
  • La figura del maltratador.
  • ¿Quien cuida a lxs cuidadorxs?
  • Pacto de Buen Trato con unx mismx.
  • Recuperar el cuerpo en positivo como forma de justicia. Enraizamiento.

Quién tenga interés en saber más sobre este asunto o en participar en el taller puede mandarnos un correo (lavozdelxspresxs@riseup.net) o llamar a este número de teléfono (Noe: 697336208)

Más información sobre nuestros talleres de cuidado mutuo

En el siguiente programa de radio participan dos compañeras nuestra, Gracia y Toñi, que hablan, entre otros asuntos de nuestro interés del máximo taller de cuidado mutuo sobre manejo del estrés y salud emocional:

Tokata Y Fuga 16-VI-2018. Presxs, Familias, Autodefensa, Solidaridad, Comunidad De Lucha

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