El 13 de diciembre, miércoles, en Murcia, acto informativo convocado por la familia de Manuel Fernández Jiménez, muerto en la cárcel de Albocàsser el pasado 22 de octubre en circunstancias no suficientemente aclaradas por los responsables

Hablando sobre el tema en la radio:

9-XII-2017

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2-XII-2017

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Más información en este blog

Tres presos canarios desarraigados, aislados, humillados y maltratados en la cárcel de Puerto III

Tres presos canarios, trasladados a la cárcel de Puerto III, aunque toda su familia, sus amigos y su entorno social están en Canarias, denuncian que están sufriendo vejaciones y malos tratos y que no son los únicos que los sufren en esa cárcel, como en muchas otras. Ruyman Armas Santana está en huelga de hambre desde el 4 de noviembre exigiendo que le trasladen a su tierra. Y denuncia también que lo tienen prácticamente incomunicado, ya que no llegan las cartas ni de entrada ni de salida y que le han abierto un expediente disciplinario con 37 días de aislamiento como castigo porque han leído los papeles que tenía en la celda y dicen haber encontrado “documentos” que acreditan su relación con “colectivos anarquistas antisistema” como Salhaketa y otros. Insertamos el escrito de acusación del expediente para que podáis ver cómo deliran las autoridades  en la cárcel de Puerto III. Abel Rebaque Melián contaba en septiembre otro episodio de malos tratos y David Andrada Mújica lo hacía en julio.

Puerto III, octubre de 2017

Abel Rebaque Melián relata que el día 18-10-2017 a las 21,50 horas se han presentado frente a su celda tres carceleros con la intención de agredir a su compañero Ruymán Armas Santana, quien no se puso de pie durante el recuento pues dormía debido a la fuerte medicación que toma. Viendo que el compañero no entraba a la provocación comenzaron a increparle diciendo: “entro y te reviento, por mi madre, subnormal.” Luego le pusieron a formar, como si de una academia militar se tratara y mofándose de él seguían: “así quiero que hagas los recuentos, que no estás en tu casa. La próxima vez entro y te caliento…”

Yo no estaba dispuesto a que entraran sin más, y siguieran con los abusos porque estén todos borrachos o a saber que más, porque esa actitud tan eufórica no es de personas lúcidas. Esto parece un matadero más que una prisión. Cada día estoy más convencido de que un buen número de carceleros son asesinos con placa. En este caso concreto que os cuento, eran Don Carlos Valenciano, otro del que sé el número de placa (91813), y un tercero, David, gallego, joven, alto.

Lo que le ha pasado a Ruymán me parece una vejación a la dignidad de las personas en toda regla. Personas impotentes y vulnerables, a merced de estos asesinos.

Ante cualquier agresión que dicen sufrir, surgen en su apoyo plataformas de lo más variado pero si el preso mantiene contacto con coordinadoras o asociaciones tales como Tokata y Salhaketa es sancionado y puteado de todas las formas posibles. Por qué no podemos comunicarnos con personas que empatizan con nosotros publicando las torturas y vejaciones que aquí se cometen. Si no fuera por ellxs nadie sabría lo mal que se pasa en los talegos de este país. GRACIAS por existir chicos y chicas. Os deseo lo mejor por ayudarnos desinteresadamente. Os lo agradezco de todo corazón.

Hay cosas que no se ven si no pasas cerca del abismo

Puerto III, 12-XI-2017

¡Hola, compañero! ¿Cómo estás? Espero que bien, al igual que tus seres más queridos. Yo soy Ruyman y te escribo estas letras porque estoy en huelga de hambre desde el día 4 de noviembre de 2017 hasta caer crítico. Los motivos son porque el educador de este centro y la psicóloga y la trabajadora social me hicieron creer que iban a trasladarme a mi tierra y me vino otra vez centro de cumplimiento aquí, en Puerto III (…).

Quiero también denunciar que los carceleros Luis “el psicópata” y “Machupichu” me sacaron del patio a las 19:30 horas para hacerme un cacheo, sin motivo alguno, solo porque estaban bebidos. Y el Psicópata empezó a darme golpes y me pegó dos tortazos por la cara, y yo me mantuve quieto, porque no quiero buscarme más sumarios de los que ya tengo por culpa de los carceleros, que yo ya hubiese estado en libertad y estoy pagando sumarios de estos verdugos. Y solicito difusión en boletines de lo que nos están haciendo estos verdugos, tanto a mí como a David Andrada Mújica y a Abel Rebaque Melián, todos canarios. Cuando viene la guardia 8, la de don Carlos “el valenciano” y José, que son unos fachas, ya la cogen con nosotros por ser de Canarias. Yo te he escrito muchas cartas y no sé si te han llegado (…), hablándote  de los abusos de estos carceleros y verdugos que maltratan a todos los compañeros del colectivo FIES (…). Se me metieron en la celda y se me llevaron todos los boletines, y me metieron partes y cuatro gomazos.

Y yo, David Andrada Mújica, solicito  que, por favor, nos envíen los boletines anteriores (…) y que se ponga en conocimiento que el día de antes de la Merced [24 de septiembre] me tuvieron en artículo 72 y me pegaron una paliza, dejándome con el ojo hinchado y sin nada en la galería 1ª, donde me tuvieron solo dos meses saliendo solo al patio y sin convivencia con nadie… por nada, solo por picar por el interfono y dicen que también lo rompí, que no es cierto. Pero yo quiero saber si esto es legal, estar yo solo en una galería, solo y con la gente que viene a pagar partes del módulo. Y luego, a los dos meses llegó también en la misma situación Ruyman Armas Santana. Por todo ello, queremos que esto se sepa y se publique, pero a la vez saber si esto era legal. Y te pido por favor que publiques esto con los tres nombres de los tres canarios. Por todo ello, gracias.

SI LUCHAMOS, PODEMOS PERDER. SI NO LUCHAMOS, ESTAMOS PERDIDOS

Puerto III, septiembre de 2017

Hace cosa de cinco días de la impotencia y lo poco que me queda para salir de todo esto, no devolví los golpes que recibí a las 8 de la mañana por una insignificante mirada que el carcelero interpretó como desafiante y por no sumar condena me quedé quieto recibiendo gomazos, patadas, punetazos, etc. Por todo esto que me pasó, me rayé y terminé cortándome el brazo, desde el bíceps hasta la muñeca, todo ello provocado por la desazón y la rabia que sentía por no devolverle los golpes. Lo más irónico es que me llevaré un parte por resistencia y desobediencia al personal, pero ya ni le doy importancia al saber cómo funciona la burocracia de IIPP. Desde que llegué estoy echando cada día escritos al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria pero soy consciente de la connivencia que existe. (…) Ahora mismo llamé al verdugo para preguntar por el médico (…), y me contesta que está comiendo y si vuelvo a tocar que me atenga a las consecuencias (…). Los veterinarios encubren todo lo que sucede aquí, así que no se sabe lo que realmente sucede. Estoy nervioso porque no hay motivos para que me hable así y encima amenazando. Son valientes porque se tiran en manada supuestamente para reducirte (…). Si publicáis algo de lo dicho que salgan los nombres de los torturadores: Carlos, José Luis, alias Machupichu, David el gallego, Alejandro, también gallego, Javier, Juan, número de identificación 4445, Luis, alias el paranoias, Pablo, jefe de departamento. Y que sepáis que estoy haciendo los ayunos los días 1, 15 y 30 de cada mes para reivindicar por todas y cada una de las torturas que sufrimos por estos verdugos. Un saludo a todxs.

Puerto III, julio de 2017

¡Buenas! ¡Saludos! ¿Cómo estáis? Bueno, espero que a la llegada de estas humildes letras estén bien de salud y de todo. Yo soy David al que escribisteis y yo doy mi nombre para que publiquen la gran paliza que sufrí de los funcionarios el día 31 de mayo y todavía estoy tocado de las porras y de tenerme torturado y amarrado todo el día y aquí no viene ni el médico ni nadie y encima me denuncian ellos ante el Juzgado de Cádiz por amenazas, que es mentira, es solo para cubrir lo que han hecho conmigo. Me maltrataron y ahora están fijo provocándome a ver como yo reacciono, pero yo no entro en su juego. Me gustaría que se publicara ya que esto lo saben todos mis compañeros de Canarias que se encuentran aquí también en Puerto 3. Y dicho eso también lo del chaval que lo tienen aquí en mi galería Ben Jaddus, está en huelga de ahmbre y pasándolo realmente mal en FIES, por la cara, porque él no es ni “yihadista” ni nada. Está mal ya, porque yo vivo a escasos metros de él y queremos echarle una mano a ver lo que se pudiera hacer. Con todo esto dejo dicho las injusticias que hay en el CP de Puerto 3 y la verdad que yo todavía sigo jodido del hombro y la rodilla. (…) Por todo ello seguimos luchando en Puerto 3.

Solicito que por favor se me contestara y se me publique en la red. Muchas gracias.

Para escribir a los compañeros:

José Ruyman Armas Santana

David Andrada Mújica

Abel Rebaque Melián

Centro Penitenciario Puerto III

Ctra. Jerez Rota, km. 6

11500 El Puerto de Santa María (Cádiz)

Comunicado de unos presos en la cárcel de Puerto I en protesta por la muerte de José Serrano Benítez, los traslados arbitrarios y la destructividad del Régimen Especial de castigo

Nosotrxs, lxs presxs en el Modulo 1 del Puerto de Santa María no cedemos ni un milímetro a lxs opresorxs. Estamos cansadxs de que se nos juzgue administrativamente y se nos condene a pesar de estar condenadxs ya a largas penas de cárcel, y a espera de más juicios por desgracia (en mi caso concreto 19 años y 3 meses firmes, aún les parece poco…). La Institución Penitenciaria, la empresa del crimen y el castigo, nos tiene dispersadxs, condenando a nuestras famílias y compañerxs a sufrir accidentes de tráfico, a sufrir nuestra lejanía física, nos condena por nuestro sentir libertario y por nuestro espíritu de lucha, a intervención de todas las comunicaciones, nos quitan los libros que nos envían lxs compañerxs y los grupos de apoyo; a pesar de tener toda la parafernalia legalista, excusas vagas como: “hablar mal del sistema penitenciario”, “falsear la realidad” y otras sin sentido, son suficientes para secuestrar nuestros libros. Nos llaman delincuentes y ladrones pero nos roban (abusando del poder) libros, cartas, panfletos… con el beneplácito de los juzgados y tribunales, nos acusan de terrorismo pero ejercen terrorismo de estado, imponiendo a base del miedo las palizas, para aislarnos, acallarnos, dispersarnos, incomunicarnos… ¿Quién es el terrorista?

¡ESTAMOS CANSADXS DEL ABUSO DE PODER!

Tenemos claro quiénes sois y cómo actuáis, no nos vais a achantar. Tendríamos que estar locxs para no tener miedo, porque somos seres humanos, con dignidad nos enfrentamos a esta bestia carcelaria. Con determinación y posicionamiento. Tenemos aquí muchos problemas para comunicarnos con otrxs presxs y con los grupos de apoyo; por lo tanto, generamos lucha, porque estamos determinadxs, abocadxs y obligadxs a luchar por que se cumplan sus leyes… Parece irónico que tengamos que reivindicar que la empresa cárcel cumpla sus obligaciones legalistas con el código penal, Régimen Penitenciario, LOGP y etc… ¡UNA VERGÜENZA!

Pero nada nos sorprende ya de vosotrxs. Sois capaces de todo, cuando dejáis morir a personas, lo dejáis claro. El Viernes 13/10/17 aquí en el Módulo 1 de Puerto 1, reivindicamos nosotrxs cuatro la muerte de José A. Serrano Benítez, muerto abandonado por la Institución Penitenciaria en la cárcel de Zuera (Zaragoza), hace ahora un año, el 14/10/16,que no te olvidamos Jose. Aquí seguimos con tu lucha compañerx (lo íbamos a reivindicar el 14/10/17, pero al ser sábado, no salían los escritos, por eso lo hicimos el 13/10, compas).

¡NI OLVIDO, NI PERDÓN, JOSE!

Pedimos disculpas a lxs compañerxs presxs en lucha, y a lxs compañerxs ahí fuera. A los grupos de apoyo, disculpas porque no podemos coordinarnos mejor, estamos en ello. También damos gracias a todxs aquellxs personas que luchan contra la maquinaria criminal: presxs, amigxs, familiares, grupos, abogadxs… sin todxs vosotrxs no haríamos nada, no habría luz en esta lucha. Os digo que si no nos han matado ya es porque han visto unión, y fuerzas, y apoyo de familias, abogadoxs, etc..

Aquí, a pesar de que nos tienen en diferentes turnos (divididxs) y en distintos módulos (divididxs) y con mil y un problemas, montamos asamblea para reivindicar el esclarecimiento y delimitación de responsabilidades por la muerte de Jose el pasado año. Una vez lo acordamos y cursamos los escritos, aprovechamos para hablar de cómo nos tienen con las políticas encubiertas de dispersión. Aquí en el M-1, tres somos de Madrid y uno de Las Palmas. Estamos en la Comunidad Andaluza… aún así, unxs compañerxs de Madrid Valencia y Cádiz, nos mandan documentos para comunicar con nosotrxs, y el director impide la comunicación una vez más. Impide el teléfono, locutorios y, por supuesto, el vis a vis; vulnerando los artículos 41 RP y 51 LOGP. Lo tenemos en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 4 de Andalucía y nuestra amiga y abogada aquí, se ha personado en la causa, estamos en ello.

Ponemos a debate reivindicar el acercamiento de presxs, preguntamos a todxs vosotrxs ¿Cómo lo podemos hacer? Queremos seguir con las reivindicaciones de la tabla, la cual respetamos y reivindicamos. Nos vemos obligadxs a poner aquí el acento, en las políticas de dispersión. Queremos generar debate en este punto concreto. Aquí las reivindicaciones al congreso de lxs diputadxs, defensor de nadie y juzgados de vigilancia penitenciaria se siguen realizando, pero vemos que la dispersión es un punto importante. Llevamos tiempo sin que nos vea la família. Compañerxs os pedimos opiniones, ideas y formas de lucha. Invitamos a las familias a denunciar las situaciones que padecen ellxs y nosotrxs. Desde aquí denunciamos masivamente a diario al ministerio del interior también. Os pedimos ahora ayuda en este asunto.

Gracias a todxs, es un placer luchar a vuestro lado.

¡SALUD Y REBELDÍA!

¡LXS PRESXS DE PUERTO I EN LUCHA, POR UNA SOCIEDAD SIN JAULAS!!

Oscar Rodríguez González (Mosqui); Patricio Javier Suárez Rodríguez (Gofio); Francisco Pérez Mingo (Rubi); Toni Chavero Mejías
 LLL
Para escribir a los compañeros:
Centro Penitenciario de Puerto I
Carretera de Jerez-Rota, km 6,4
11500 El Puerto de Santa María (Cádiz)

Archivan las diligencias por la muerte de José Ángel Serrano Benítez sin practicar pruebas y pese a haber nuevos datos

José Ángel Serrano apareció muerto en una celda de aislamiento en la prisión de Zuera, Zaragoza, el 14 de octubre de 2016. Su compañera lo había visitado 24 horas antes. El preso social, natural de Bilbo, cumplía aquel día 40 años. Seguía un tratamiento siquiátrico de antiguo. En ese momento padecía una severa infección bucal. Al día siguiente, funcionarios de la prisión le encontraron muerto, desnudo junto a la puerta de su celda.

Los hechos fueron denunciados públicamente por Salhaketa y la compañera sentimental del preso y letrada Silvia Encina el pasado enero. Expuso ya entonces que había circunstancias que rodeaban la muerte que necesitaban ser aclaradas. Ayer compareció de nuevo ante los medios en Gasteiz, acompañada también de representantes de Salhaketa para denunciar que el juez ha decidido archivar el caso «sin practicar toda la prueba admitida» en un procedimiento plagado de «incumplimientos».

En ese contexto recordó que la primera autopsia solo tomó muestras de analíticas de consumo de tóxicos. Arrojó como resultado parada cardiopulmonar por edema agudo de pulmón, y se realizó «sin consultar el expediente médico». Ya entonces se les negó el derecho a ver el cuerpo si no firmaban el enterramiento, lo cual impedía una segunda autopsia. «Tuvimos que insistir para personarnos como acusación en el procedimiento, el juzgado siguió negando sistemáticamente todas las pruebas solicitadas», según rememoró Encina.

La Audiencia de Zaragoza autorizó la práctica de una autopsia tres meses después de la muerte y solicitó las declaraciones de funcionarios y médico de guardia que estaban la noche de la muerte con la coletilla «por el momento», una «triquiñuela procesal» que se ha utilizado, según denunció, para señalar que no se recurrió a tiempo. La familia había pedido ya entonces que declararan las personas presas que estaban en la galería esa noche.

Una «extraña sustancia»

Explicó la letrada que declararon cuatro funcionarios, no todos, y el médico, pero no el que estaba de guardia durante la noche sino el que se incorporó por la mañana. Agregó que las declaraciones no dejan claro por qué el funcionario de guardia no acudió al timbre de auxilio, ya que negaba que hubiera sido pulsado. La familia volvió a solicitar las declaraciones de los presos, la respuesta fue que debieran haber recurrido. Su testimonio es fundamental, porque son las únicas personas que no trabajan para la prisión, según aclaró, y hay cuestiones como el que esa noche no hubiera el preceptivo recuento o el hecho de que el preso estuviese junto a la puerta de la celda, fuera del campo de visión, que arrojan dudas sobre qué pasó y cómo se produjo la petición de auxilio.

Además, la segunda autopsia, seis meses después, realizada según las pautas establecidas en casos de muerte súbita o bajo custodia, reveló que José Ángel murió atragantado por una sustancia extraña que ocupaba el tramo desde la garganta hasta un tercio de la traquea y descartaba el edema agudo de pulmón. Al no haberse ordenado conservar el cuerpo debidamente, el estado que presentaba el cadáver seis meses después condicionó muchos aspectos, entre ellos la verificación de malos tratos. «José Ángel tenía muchísimas cicatrices», reveló Encina.

Con esta información, la familia volvió al juzgado un viernes y el lunes el juez dictó el sobreseimiento y archivo de diligencias «sin haber practicado toda la prueba», denunció. Según agregó, «toda la prueba se nos ha denegado por providencia en lugar de un auto razonado».

Nerea Goti

Quien nada quiere aclarar algo tiene que ocultar

Al dolor incomparable que ocasiona la pérdida de un ser querido los allegados de José Ángel Serrano tuvieron que sumar la zozobra y pesadumbre que rodearon las circunstancias de su fallecimiento, el 14 de octubre de 2016. Preso en Zuera, con 18 años de aislamiento y enfermo, su muerte dejó abiertas muchas interrogantes, algunas de ellas expuestas por su compañera Silvia Encina, que le había visitado 24 horas antes. Se preguntaba entonces por qué, precisamente aquella noche, el interfono de auxilio no funcionó; explicaba que le habían obligado a tomar conjuntamente la medicación de su tratamiento siquiátrico y la de la infección bucal que padecía; y denunciaba que les habían instado a consentir su enterramiento sin el informe preceptivo si querían darle un último adiós.

Demasiadas irregularidades y preguntas sobre las que no se ha arrojado ninguna luz en el año largo transcurrido. Es más, el archivo de la causa sin practicar toda la prueba requerida no hace más que convertir la duda en sospecha y activar las alarmas. Las contradicciones existentes entre las dos autopsias realizadas y la decisión, arbitraria, de no tomar declaración a los presos, únicos testigos sin vinculación profesional con la prisión, son motivo para ello.

Cuando una persona fallece estando bajo custodia de funcionarios públicos debería ser la administración la primera interesada en esclarecer lo ocurrido. Así debería ser si tuviera limpia la conciencia y la certidumbre de haber actuado correctamente. Pero, desgraciadamente, el caso de este vecino de Bilbo no es el único, ni el deceso de José Ángel fue un hecho aislado en su vivencia carcelaria. Al contrario, como dijo entonces su compañera, «lo natural es morir en la situación en la que vivía». Quizá es esa la cruda realidad que algunos no quieren que se conozca. Al año 230 personas mueren en las cárceles españolas, un dato escalofriante que no cambiará mientras se mantenga esa vergonzante omertà sobre lo que ocurre en su interior.

Editorial en Gara

José Serrano Benítez: cómo destruye a una persona la máquina punitiva (un programa de radio sobre lo ocurrido a Jose)

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Dos programas de radio que hablan sobre el desarrollo de la querella interpuesta por la familia de Luis Acedo contra los médicos carceleros responsables de su abandono

Aquí van dos programas de radio donde nuestras compañeras Toñi y Noe, explican lo que le pasó a su hijo y hermano Luis Acedo Sáenz, que sufrió abandono médico y trato cruel, inhumano y degradante en la cárcel de Picassent, poco antes de morir, en agosto de 2016, excarcelado cuando ya no se podía hacer nada por su vida. Cuentan lo sucedido el lunes, 6 de noviembre, en los juzgados de Picassent, donde declaraban los médicos carceleros responsables dentro de la querella presentada contra ellos por la familia.

Tokata Y Fuga 11-XI-2017. El vecindario se rebela: autodefensa solidaria frente al poder punitivo

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Cárcel en el Estado español: El caso de Luis Manuel Acedo. Toñi 07-XI-2017

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Testimonio sobre la muerte de un preso en la cárcel de Picassent en agosto de 2017

Todo ocurrió a finales de agosto de 2017. El funcionario abrió la cerradura sin mirar dentro de la celda, lo que es el protocolo. Los mismos presos fueron los que entraron, quitaron la cuerda del cuello y, viendo que no tenía pulso, lo intentaron reanimar, cuando a un cadáver ha de levantarlo el médico forense, delante del juez. Aun sabiendo que estaba muerto, hicieron como si tuviera vida; le levantaron los presos y funcionarios llevándolo por las escaleras hasta el hall y lo pusieron en una camilla, aun estando claro que estaba muerto, ya que varios internos le tomaron el pulso y era evidente que no tenía vida. Se lo llevaron como si nada, sin taparle y viéndole nosotros toda la cara hinchada y morada y el cuello partido. Y, a los dos minutos, aparece un ordenanza médico diciendo que estaba muerto, cuando eso ya lo habíamos visto todos en la celda. Luego, vinieron a ver la celda donde murió, un jefe de servicios, un subdirector de seguridad, la subdirectora médica y el director de la cárcel, el juez y la policía científica de la guardia civil. Y bajaron las escaleras riendo, como si nada. Luego, se encargaron de hablar con varios internos para decirles ellos lo que debían declarar, y a uno en especial, con los permisos cortados por positivo en drogas, le hicieron declarar a favor de la cárcel y se lo llevaron del módulo 6, que es donde ocurrió todo, a preventivos, para que no viéramos como se le concedían 15 días de permiso, trato de favor, por declarar lo que ellos quisieron. La celda es la número 75 y, como todo el que quiso entró, contaminaron cualquier prueba que pudiera haber.

Dispersión es agresión. Desde la cárcel de Puerto I, una propuesta de actividad en defensa de los derechos de las personas presas

DISPERSIÓN ES AGRESIÓN

 Salud y fuerzas, compañerxs en lucha activa. Estos días y tras el recuerdo y apoyo al compañero José Antonio Serrano Benítez surgen en asamblea en Puerto I algunos temas que afectan por aquí a todo el personal. Así que queremos poner a debate y preguntaros: ¿cómo podemos reivindicar el acercamiento geográfico? Para que, aparte de dirigirnos al congreso de los diputados, defensor de nadie y juzgados, se haga de alguna manera de forma conjunta y con apoyo de familiares y de los grupos que ya nos apoyan fuera. Por aquí pensamos mandar todxs recursos al ministerio del interior, queremos abrir debate sobre la dispersión y reivindicar el acercamiento a nuestras comunidades de origen o donde se encuentre nuestro entorno afectivo. Para ello os pedimos opiniones sobre cómo hacerlo, a modo de lluvia de ideas. No descartamos la idea de una huelga de hambre siempre que esta se haga en comuna y que seamos unxs pocxs. Aunque esta idea sería como último recurso, preferimos denunciar masivamente, hacer plantes, huelgas de patio, txapeos… os pedimos opinión y debate. Creo que somos muchísimxs lxs que estamos dispersadxs, si hay unión y puntos de encuentro, podemos hacer mucha fuerza, pero queremos ver cuantxs os sumáis al debate para ver cómo lo haríamos. Estamos hasta la coronilla de que tengan a nuestras familias gastando dinero, haciendo kilómetros, poniendo en peligro sus vidas. Nos dicen estos falsos que con nosotros no hay políticas de dispersión, como si fuésemos gilipollas. En mi caso y en el de muchxs compas, llevamos años fuera de nuestro entorno y, como estamos cansadxs, como estamos hasta los cojones, vamos a plantar cara estxs terroriustas de Estado policial-carcelario.

Esperamos que os suméis al diálogo y apoyéis este debate.

Salud.

Toni

El 6 de noviembre, declaraciones en un juzgado de Picassent (Valencia) en la querella presentada por la familia ante el abandono médico y el trato inhumano y degradante que sufrió Luis Manuel Acedo Sáenz durante la enfermedad que le llevó a la muerte

Luis Manuel Acedo Sáenz llevaba dos años cumpliendo condena en la cárcel de Picassent. Trabajaba en talleres para mantener a su hijo y hacía deporte, intentando llevar una vida activa y positiva  que le permitiera salir de la cárcel con la mayor integridad posible. Pero un mal día empezó a sentirse demasiado cansado para mantener el ritmo de vida que había decidido adoptar. Poco después, le salieron unos bultos de los que en la enfermería de la cárcel no supieron decirle qué eran ni darle ningún remedio eficaz. Enseguida empezaron los dolores en el abdomen; “me duele por dentro”, decía. Iba a la enfermería todas la semanas, pero el médico carcelero ni sabía lo que tenía ni se dignó enviarle al hospital de la calle para que le hicieran ningún tipo de prueba. Se limitó a dar palos de ciego con diversos analgésicos y antiinflamatorios, que no paliaron ni poco ni mucho ni nada los terribles dolores que estaba sufriendo Luis.

En poco tiempo, debido al dolor y al cansancio, fue bajando el ritmo en el gimnasio hasta que tuvo que dejarlo definitivamente. Pronto tuvo que dejar también el trabajo. Le dieron una baja de cuatro días y, después, sin más, lo echaron al patio definitivamente. Iba perdiendo peso, mientras el dolor se hacía cada día más fuerte y continuo. Y así pasó dos meses, tirado en el patio, bajo la mirada indiferente o despectiva de los responsables, sin diagnóstico ni tratamiento adecuados para el cáncer de páncreas con metástasis en el hígado que padecía. Seguía visitando la enfermería y pidiendo inútilmente ayuda a quienes estaban legalmente obligados a cuidarle. Mandó dos cartas a los responsables rogando por su vida, a las que ellos no hicieron ningún caso.

Cuando, bajo la presión de la madre de Luis, alarmada por el estado en que veía a su hijo, decidieron sacarle al hospital para hacerle las pruebas correspondientes, ya era demasiado tarde. Aún tuvo que aguantar algún tiempo en la situación miserable que hemos descrito, hasta que, una vez fue seguro que no tenía salvación, siguiendo la inhumana política al respecto de la SGIP, decidieron excarcelarle para que muriera fuera. Eso sucedió a mediados de agosto de 2016, después de un corto tratamiento que solamente alcanzó a paliar un poco los terribles dolores, pues ya no se podía hacer nada más. No le habían dejado ninguna otra opción que el abandono, el dolor y la muerte.

El día 6 de noviembre en los juzgados de Picassent (Valencia) va a declarar el subdirector médico de la cárcel de Picassent responsable, por su negligencia, incompetencia e inhumanidad, del sufrimiento de Luis, de su agonía en condiciones miserables y de su pérdida de la oportunidad de intentar por lo menos curarse. También declara un compañero, que, estando preso en el mismo módulo, fue testigo de todo ello. La familia de Luis puso una querella denunciando lo ocurrido que fue admitida a trámite. Ahora hay que verle la cara a ese “médico” carcelero apto para la tortura, pero no para la curación o el cuidado de nadie. Piden a las personas que puedan acercarse a hacerles compañía en la puerta del juzgado, que lo hagan, ya que, después de lo ocurrido, cuesta creer en un mundo humano en lugar de en un mundo donde los torturadores campan a sus anchas, porque es el suyo.